Tanzania día 10: Serengueti

Serengueti

El día de hoy lo dedicamos a observar la fauna y flora. Los guías se avisan entre ellos cuando se avista “uno de los 5 grandes”, y se forma un tropel de tierra por el aire, que llega desde diversos puntos y todos se congregan a una distancia prudente para observar.

Leones en el camino

Pasamos un buen rato observando a una leona, que agazapada observa pacientemente su comida: un par de gacelas. Después de aguardar un buen rato, todo sucede en cuestión de segundos y la leona consigue su propósito. Es como estar viendo uno de los documentales de National Geographic, pero en vivo y en directo, y por supuesto sin tomas lentas. Si no estas atento, te lo pierdes.


Guepardo y crias

Gracias a las indicaciones de Agustino, conseguimos ver también a un guepardo a lo lejos tumbado entre las altas hierbas secas. Este ya tiene el morro ensangrentado, por lo que no hace mucho que hizo su caza y se dio el festín. Los matorrales nos impiden ver si a sus pies tiene aún a su presa junto a el, y como no les está permitido a los jeeps conducir por fuera de las sendas habilitadas, nos limitamos a observarle desde la distancia.

Piscina de hipopotamos Serengueti

Pasamos junto a un arrollo donde hay muchísimos hipopotamos tomando su baño, en la zona de Moru.

Hay alguna zona tipo área de servicio, con un sencillo parasol de obra, mesas y bancos donde sentarse para comer el picnic y unos aseos. Pero fuera de allí, el hacer uno las necesidades es todo un reto. Yo desde luego no me alejo para nada del jeep, me da igual si el guía me ve el culo por el retrovisor, porque visto lo visto, quien sabe que fiera hay detrás de ese matorral donde planeas ir a mear.

Por la tarde, ponemos rumbo al norte, más agreste y escarpado y muchísimo más verde que las llanuras. Va a empezar la estación lluviosa.


Una manada de elefantes interrumpe en la carretera. Es curioso ver como una de las matriarcas, que va la primera, espera a que el resto vaya cruzando mientras nos mira fijamente. Cuando se pone en movimiento para seguir al grupo, es otro de los elefantes enormes la que se para en medio y monta guardia, hasta que el último de ellos ha cruzado y es entonces cuando re emprende el camino. Nunca nos acercamos a los elefantes. Agustino dice que junto a los búfalos, son los más peligrosos, y los que ocasionan más accidentes.

Cebras

Las cebras son preciosas. Se quedan paradas en parejas, cada una en sentido opuesto, formando un jaleo de rayas, para intentar despistarnos. Y a las gacelas parece encantarles que les tomemos fotos, cuando nos acercamos no huyen en un principio, simplemente se quedan quietas, como si esperasen al flash, y tan solo mueven enérgicamente su cola blanca. De repente y sin saber por que, todas a la vez se alejan elegantes dando grandes jetés.

Gacelas

Llegamos a la zona conocida por Lobo aún de día. En masai, lobo significa “el lugar que pertenece a un hombre”. Está muy apartado, y casi justo en la frontera con Kenia. Es más frecuentado entre mayo y julio, ya que en este momento es aquí donde los ñúes se encuentran y hacen su famoso cruce por el río Grumeti en dirección a los pastos verdes de Kenia.

Lobo Wildlife Lodge

El hotel es el Lobo Wildlife Lodge (☎ 027 – 254 4595/4795), encaramado sobre una de las grandes colinas redondeadas, que según nos cuentan es donde se inspiraron los dibujantes de Disney para hacer la famosa escena del Rey León, donde Mufasa presenta a Simba al resto de los animales. 


Cuando la construcción de este lodge comenzó en 1968, los primeros trabajadores se vieron obligados a espantar a un joven leopardo que tenía el habito de dormir entre las ramas de la enorme higuera que aún se encuentra en el comedor. El leopardo abandonó su territorio... o eso pensaron ellos, porque cuando en 1970 el lodge abrió sus puertas a los primeros clientes, la gran higuera se convirtió en la mayor atracción cuando un día de primavera el leopardo volvió y se encaramó a sus ramas ante la mirada estupefacta de los comensales. Rápidamente se construyó una protección de madera y cristal, para permitir a los clientes ver como el leopardo los observaba comer... La última vez que fue visto el leopardo fue en 1974.

Fotos: David Lazar. Eduardo Minguero. Nube Roja. Gabriel Alfonso Rincón Mora


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