Tanzania Día 9: Olduvai y Serengueti

Serengueti

Tras el desayuno nos trasladamos con el jeep hacia las Llanuras del Serengueti, pasando junto a los escarpados del Rift Valley.

Accedemos por la Entrada de Lodoare Gate, muy cerca del Ngorongoro, donde paramos y nuestro guía paga el peaje y hace los tramites de acceso. Las entradas a los parques debe pagarse con una moneda fuerta, preferiblemente con dólares estadounidenses, y en efectivo, y son gestionados por la Tanzania National Parks Authority (Tanapa,  027-250 3471, 250 4082, 250 8216)

Tras hacer una breve parada en un mirador desde donde se aprecia todo el cráter desde arriba, seguimos rumbo a Olduvai.


LA CUNA DE LA HUMANIDAD

Paranthropus boisei Olduvai

Descendiendo unos 100 m por las llanuras al noroeste del cráter del Ngorongoro y atravesando miles de años de historia, se encuentra la garganta de Olduvai, un barranco polvoriento de 50 Km de largo que se ha convertido en unos de los yacimientos arqueológicos más conocidos del continente. 

Gracias a su extraordinaria historia geológica, en la que durante un periodo de casi dos millones de años se fue creando una secuencia ordenada de capas de sedimentos volcánicos, ofrece documentación excepcional del mundo antiguo, permitiendo retroceder en la historia hasta la época de nuestros primeros ancestros.

Homo habilis Olduvai

El fósil más famoso encontrado en Olduvai es el cráneo simiesco conocido como Paranthropus boisei, que descubrió Mary Leakey en 1959 y dio pie a un encendido debate sobre la evolución humana. El cráneo también recibe el nombre de “zinjanthropus”, que significa cascanueces, debido a sus grandes molares. En 1972, en Laetoli, a unos 45 Km de la garganta de Olduvai, se hallaron las huellas de homínido más antiguas que se conocen. 

El último Neanderthal

De hace 3,75 millones de años. Basándose en estos descubrimientos así como en otros fósiles antiguos excavados en Kenia y Etiopía, se ha sugerido que hubo al menos tres especies de homínidos en esta región hace unos dos millones de años: el Paranthropus boisei, el Homo habilis y el Homo erectus. Mientras que el Paranthropus boisei y el Homo habilis parecen haberse extinguido (o en el caso del Homo habilis evolucionó hacia el Homo erectus), se especula que el Homo erectus continuó y evolucionó hacia el Homo sapiens, el hombre moderno.

Homo sapiens Olduvai


Otros fósiles menos conocidos pero importantes excavados en capas superiores de Olduvai ofrecen algunas de las pruebas más antiguas de la existencia del Homo sapiens en la zona.

Fuente: Lonely Planet


Visitamos el pequeño museo, donde se encuentra el famoso cráneo de Mary y unos cuantos fósiles. Después nos dirigimos hacia uno de los poblados masai, donde tenemos concertada una visita. Nos recibe un guía de la tribu, que habla perfectamente inglés aunque va ataviado con los ropajes típicos, y tras una breve introducción acerca de su cultura en las afueras del poblado, se aleja para hablar con el jefe de la tribu y pedir permiso para que podamos acceder. Me llaman mucho la atención sus sandalias, hechas con trozos de neumáticos.

Masai


Nos reciben los guerreros, que salen del recinto en fila de uno, cantando y con ese paso tan peculiar suyo, y poco a poco nos van rodeando. Es su forma de darnos la bienvenida al poblado, y detrás de ellos accedemos a un recinto, de unas cabañas dispuestas en forma circular, rodeadas de una empalizada hecha con espinos, para evitar que las fieras entren.

Guerrero Masai David Lazar

En el centro del poblado nos dedican otra de sus danzas típicas, en la que van adelantándose cada vez uno de ellos y comienzan a dar saltos con los pies juntos y el cuerpo erguido, que finalizan un con un golpe de pies en el suelo. Mientras tanto las mujeres ríen mirándolos, y los peques los imitan.

Masai David Lazar

Nuestro guía masai nos acompaña hasta el interior de una de sus chozas, las boma, hechas con los excrementos del ganado. No tiene ventanas, tan solo una abertura pequeña en el techo, por donde sale el humo, y está tan oscura, que entro casi a tientas sin saber lo que piso ni a donde voy, hasta que tras un par de minutos se me acostumbra la vista. Cuesta pensar, como se aclara una familia entera en un recinto tan pequeño, en el que se cocina y se duerme a la vez; y es que en realidad, la vida la hacen fuera de su hogar.


LOS MASAI


Masai (David Lazar)

Los masai son nómadas y pastores que se han resistido activamente al cambio, y aún llevan el mismo estilo de vida de hace siglos. Su cultura se centra en el ganado, que satisface la mayor parte de sus necesidades: leche, sangre y carne para su dieta y pieles y pelo para la ropa; aunque las ovejas y cabras también juegan un papel dietético importante, especialmente durante la estación seca. La tierra, el ganado y todos los elementos relacionados con él se consideran sagrados.

Masai David Lazar

La sociedad masai es patriarcal y está muy descentralizada. Los mayores se reúnen para decidir sobre los temas generales, pero el bienestar del ganado es lo mas importante en las reuniones. Uno de los rasgos mas destacados de la sociedad masai es su sistema de estratificación social basado en la edad. Los hombres masai pasan por varias transiciones a lo largo de la vida, la primera de las cuales está marcada por el rito de la circuncisión. En pasos sucesivos son guerreros jóvenes, guerreros mayores, adultos jóvenes y adultos mayores; y cada nivel tiene sus propios derechos, responsabilidades y vestimenta.

Mujer Masai David Lazar

De los adultos jóvenes, por ejemplo, se espera que se casen y se establezcan entre los 30 y 40 años de edad. Los adultos mayores asume la responsabilidad de tomar decisiones sabias y moderadas para la comunidad. El grupo más importante es el de los guerreros recién iniciados, moran, que se ocupan de defender las manadas de ganado.

Masai David Lazar

Las mujeres masai tienen un papel marcadamente servil y carecen de derechos de herencia. La poligamia está extendida y los mayores conciertan los matrimonios sin consultar a la novia o a su madre. Como muchas mujeres son significativamente más jóvenes que los hombres al casarse, suelen quedarse viudas, y es raro que se vuelvan a casar.


Atravesamos otra entrada, está vez la Naabi Hill Gate, donde Agustino, nuestro guía, se detiene para formalizar los tramites.

Migración de los ñúes. David Lazar

Tras un picnic enmedio de las Llanuras del Serengueti, sentados en unos troncos de baobab, continuamos nuestra ruta, acompañados de miles de ñúes, que siguen su ruta circular de migración en dirección hacia Kenia. Y de repente, tumbada justo al lado de la carretera, una hiena tumbada, jadeante y con la lengua fuera. Me llama muchísimo la atención su tamaño: Es enorme! Y yo las imaginaba muchísimo más pequeñas. Agustino nos cuenta que está haciendo la digestión, ya que como es carroñera, tiene una digestión muy pesada, y suele tumbarse sobre charcos para refrescar un poco su tripa.

Hiena

Casi al anochecer llegamos a nuestro lodge. Seronera Wildlife Lodge (☎ 027-254 4595/4795), con una ubicación excelente para observar la naturaleza, ya que la habitación cuenta con un enorme ventanal , perfecto para contemplar la sabana desde la cama por las noches.

Seronera Wildlife Lodge

Fotos: Neanderthal Museum. David Lazar. SSF. Jukani.

No hay comentarios:

Gracias por tu comentario!!!