Tanzania Día 3: De Machame Hut a Shira Camp

Memorias del Kili

Campamento Shira

Por las mañanas nos despiertan en la tienda con un balde de agua caliente para lavarnos, y un rico desayuno en la tienda comedor. Mientras tanto, los porteadores ya van recogiendo todo el material y cuando nosotros emprendemos la marcha antes junto a Regi, nuestro guía, ellos acaban de desmontar la tienda comedor y las nuestras.

 Paramos a comer en un rellano con rocas donde encontramos unos ratoncillos muy graciosos, que son junto a los cuervos negros, los únicos animales que vemos hasta Barafu.

La noche de antes nos han preparado unas fiambreras, con la comida. A mi me toca la única que lleva, la tapa rosa y de aquí en adelante mis compañeros me la reservan.

El paisaje ha cambiado. Ya en el campamento de Machame se nota la altura y hay menos frondosidad. Ahora continúan habiendo árboles y arbustos, conforme ganamos en altura, cada vez hay menos.

Ya no noto para nada el dolor de cabeza que medió ayer. Regi, que lleva su radio enchufada nos cuenta que han pillado al primer ministro robando dinero, pero no han encontrado aún la cantidad. Explica que en estos casos solo se expulsa al ministro de su trabajo, cosa sorprendente porque en España se montaría un follón…. Pero claro es muy difícil molestar a un tanzano y gracias a este hecho Tanzania es uno de los países más estables y con rivalidades tribales menos frecuentes de África.



Durante el camino, tanto nuestros propios porteadores, como los de otros grupos nos van adelantando. Es de admirar la fortaleza que tienen estas gentes, que con grandes fardos sobre sus cabezas y poco o nada equipamiento técnico, son capaces de machacarnos cada día. Lo lamentable es que en algunos otros grupos, vi porteadores que incluso iban con chanclas!!  Menos mal que la agencia a la que nosotros contratamos, contaba con gente con un mínimo de equipo, porque hubiera sido denunciable, con la cantidad que pasta que cobran por expedición, que tengan a sus trabajadores en esas condiciones..

Hace un día bueno, aunque poco a poco se va notando la bajada de temperatura, y pole-pole vamos ascendiendo a través de brezales gigantes y páramos hasta el Campamento Shira (3840 m.). Al llegar Regi nos señala Shira Hut, el otro campamento que está a media hora del nuestro (donde pernoctan quienes suben por la ruta Lemosho) al cual propone ir por la tarde para verlo. Dice que podremos incluso tomarnos allí una cerveza y después de las palomitas de ayer, no lo pongo ni en duda.


Descansamos un momento en la tienda mientras nos preparan la merendola y a los pocos minutos empieza a granizar. No es un granizo en si, ni lluvia, ni nieve. Al principio nos reímos porque parece que lluevan gránulos homeopáticos. Pero los truenos y relámpagos se hacen más frecuentes y cuando pasa la tormenta una hora después aproximadamente, abrimos la puerta de la tienda y todo esta cubierto de un manto blanco. La panorámica es sensacional: al frente la catedral Shira y detrás la cima del Kilimanjaro. Desde aquí es la primera vez que logro ver la cima, hasta ahora siempre tapado por un copete.

Cima kilimanjaro desde Shira Camp

Regi nos dice que no pasa nada que la tormenta no tiene importancia y entonces le pregunto medio en broma que si aún sigue en pié lo de visitar el otro campamento Shira. En seguida me responde que mejor no, con lo que deduzco que el tiempo es aún inestable.

Además de por la cerveza, me apetecía ir porque es una zona por donde no pasaremos mañana. A cambio nos propone ir a dar una vuelta por las cercanías para visitar las cuevas, que en realidad son unas oquedades en la piedra, donde antes pasaban las noches los guías y los porteadores. Aunque aún no hace demasiado frío, el pasar una noche al ras con sus equipos es bastante duro. Regi asegura haber subido 300 veces el Kilimanjaro por distintas rutas, se conoce cada piedra del camino.

A partir de aquí, me quedo sin batería en el teléfono. Es una pena porque hay cobertura en algunas zonas. Debería haberlo apagado como mis compañeros y solo encenderlo al llegar al campamento, pero confiando en que llevábamos el cargador solar (que al final resulto no llevar cable de conexión para mi móvil) me he quedado incomunicada.

Estamos preocupados por el tiempo y Regi nos explica que llueva o no, debemos continuar nuestro camino al día siguiente. No podemos volver ni permanecer allí, así que hay que estar preparados. Nos aconseja levantarnos más pronto, para que en el caso de que se repita la tormenta, nos pille ya en el campamento.

Después de cenar, entre risas pero algo asustados, Alberto y Jose se preparan unos trajes "super galácticos" hechos con trozos de mantas térmicas y esparadrapo, para protegerse de la lluvia si llega el caso.

Yo me parto de risa al verlos, pero la verdad es que es una idea práctica. Yo solo tengo una manta en el botiquín, pero Javi me ofrece la suya. Decido esperar al día siguiente, para ver que tiempo hace y no cortarla innecesariamente.


RUTA:
  • RECORRIDO: Lineal
  • DURACIÓN: 4 horas
  • DISTANCIA: 5,21 Km
  • DESNIVEL: 790 m

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