Mi Botiquín de Viaje

Mi Botiquín de Viaje

Cuando lo miro, a veces me da hasta envidia... es que ha viajado más que yo!! A parientes y amigos que salen de viaje se lo endorso, y claro... así está el pobre: roto, cosido, y con cosidos sobre los cosidos. Pero es que no encuentro otro igual, ni siquiera parecido.

Mi botiquín lo compre hace ya un montón de tiempo en Coronel Tapiocca, y es una lástima que lo hayan quitado de su catálogo porque todo lo que le veo son ventajas. Tiene gran capacidad, pero además es flexible e impermeable (era al menos... cuando no tenía agujeros), y se adapta fenomenal a los huecos de la mochila.

Así que quizás sea el momento de intentar coserme yo uno, buscando una tela y un plástico similares y usando al viejo botiquín como plantilla. Pero mientras me animo, él sigue haciendo su papel, como compañero de viaje infalible.


Igual es por mi profesión, o igual es sólo una manía, pero no me gusta salir de viaje (o travesías largas) sin llevar a mano un poco de cada cosa, de las que pienso que puedo necesitar en un momento de apuro. 

Claro, que no es lo mismo irse a hacer senderismo por Huesca, que por Guilin, así que mi botiquín va mas o menos "inflado" dependiendo de nuestro destino. Eso sí, imprescindible revisarlo antes de cada salida, para comprobar que todo lo que necesito está, quitar lo que esté de más y comprobar las caducidades. Así que ya justo hoy he hecho revisión, me he decidido a hacer una lista de todo lo que suelo llevar cuando salgo fuera:

Material de cura:

_ Compeed® para ampollas y calenturas. Van muy bien para esas ampollas que salen tras días de caminata con botas nuevas.

_ Gasas, un sobre de 5 unidades.

_ Linitul® en sobre (para quemaduras)

_ Pinzas.

_ Apósitos de papel, tapados por los cuatro costados.

_ Venda elástica cohesiva, que se adhiere sobre ella misma tipo velcro. Para torceduras en la montaña, puede sacar de algún apuro, aunque la verdad es que la llevo mas pensando en algún compañero, porque yo siempre llevo mi rodillera en la mochila.

_ Tiritas en tira para cortar.

_ Tijeras.

_ Imperdibles.

_ Puntos de sutura. Los de Steri-Strip® vienen en varios tamaños. Yo uso los de 3x75 mm.

_ Esparadrapo. Me gusta más el de papel, porque da menos problemas de alergia, como Leukopor® de 2,5 cm (pequeñito para que ocupe menos). Aunque han salido unos de tela hipoalergénicos, que son más resistentes.

_ Jeringa de 2,5 mL con aguja 40/8

_ Toallita de amoniaco.

_ Cuentagotas de plástico con Lejisana®. Es una solución de hipoclorito de sodio 40 g/L, y se usa para desinfectar el agua de bebida, poniendo 2 gotas por cada 2 L de agua de consumo que queramos purificar, dejando pasar un tiempo de 30 minutos. Yo la diluyo en agua antes de ponerla en mi cuentagotas hasta lograr una concentración de 10 g/L y poderla usar así en recipientes de menor capacidad.

_ Cuentagotas de plástico con alcohol 96º. (Algunas veces en su lugar, he llevado Betadine®, povidona yodada)

_ Guantes de látex.

Mi Botiquín de Viaje


Medicamentos:

_ Antidiarreico. Fortasec® (Loperamida). Se toma una cápsula inicialmente, y tras cada deposición debe tomarse otra, hasta un máximo de 8 al día en adultos. En diarreas abundantes es muy importante controlar que en las heces no hay sangre y que no tenemos fiebre. Si ocurre esto o la diarrea pese a estar tomando el medicamento no desaparece en dos días hay que ir al médico.

_ Sales de rehidratación oral, como Citorsal®, polvos preparados para disolver hasta medio litro de agua. Es lo mejor cuando la colitis ataca, beber todo lo posible más dieta blanda.

_ Lagrimas artificiales monodosis, como Viscofresh®, o suero en monodosis, para limpieza ocular.

_ Anticinetósico. Biodramina® (dimenhidrinato), suele prevenir los mareos asociados al movimiento, tan comunes en viajes con barco, si se toma media hora antes del inicio.

_ Diurético. Edemox® (acetazolamida) es un conocido por los alpinistas, y se suele usar para evitar el mal de altura. Para conocer más de esta enfermedad, recomiendo el libro Mal de Altura: Prevención y Tratamiento, de Javier Botella de Maglia, médico valenciano y además montañero experimentado.

_ Pomada antibacteriana. Yo suelo llevar Terra-cortril®, que contiene dos antibacterianos, la oxitetraciclina y la polimixina B, más hidrocortisona, vía oftálmica, porque además que tiene un formato pequeñito, por su base me sirve para ojos y oidos, además de la piel.

_ Analgésico. Ibuprofeno (600 mg cada 6 - 8 horas) y paracetamol (500 mg - 1 g cada 6 - 8 horas), pudiendo alternar ambos siempre y cuando el ibuprofeno se tome después de alguna comida para proteger el estómago.

_ Antiséptico bucofaríngeo. Bucometasana®, combinación de clorhexidina, tirotricina y benzocaína, me gusta para cuando se me irrita la garganta. Si ya me duele mucho, la combino con ibuprofeno.

_ Antigripal. A mi me gusta Desenfriol® en sobres, simplemente porque tiene mejor sabor y me va bien además para esas alergias repentinas que me dan a saber por que planta (Vitamina C. Ácido acetilsalicílico. Cafeína. Clorfenamina.)

_ Probiótico. Ultra-levura® (saccharomyces), me funciona bien para reforzar mi flora bacteriana si empiezo a tomarla una semana antes del viaje. También sirve para diarreas, en las que se pierde la flora actoctona, como tratamiento.

_ Antibiótico. Depende del destino el médico recomienda unos u otros para llevar en el botiquín en caso de tener que tratar una infección urinaria o la típica diarrea del viajero. Por ejemplo la Doxiciclina que es una tetraciclína de amplio espectro, y se usa en infecciones, pero además para la profilaxis de la malaria. Sin embargo para este caso se suele recomendar más Malarone® (autovacuona + proguanil). Amoxicilina, es una penicilina ampliamente usada en infecciones urinarias, otitis/sinusitis, etc. Ciprofloxacino es una quinolona que se suele usar en diarreas del viajero, así como la azitromicina, macrólido que se pauta normalmente para tres días solamente. Pero como el uso empírico de antibióticos es un tema controvertido, siempre será preciso dejarse asesorar por nuestro médico de cabecera antes del viaje.


Varios:


_ Tapones de espuma para los oídos, imprescindibles en albergues y refugios si quiero dormir del tirón.


_ Termómetro.

_ Repelente de insectos. Relec® extrafuerte o Goibi® extrem son los mejores para viajar a países tropicales. Son soluciones con N,N, dietiltoluamida al 40-45%, para pulverizar sobre la piel.


Mi Botiquín de Viaje


Emergencias (venían con la base del botiquín que compre, jamás los usé y espero no tener que hacerlo):


_ Goma elástica para torniquetes.

_ Manta térmica.


_ Protector facial para ventilación boca a boca de un solo uso.


_ Silbato

_ Urbason® 40 mg ampolla. Este no venía con el botiquín de base, claro está, pero es una cortisona que me gusta llevar para utilizar por si alguien tuviera una reacción alérgica muy fuerte.



En caso de viajar en avión, el botiquín debería ir en el equipaje de mano, con la precaución de quitar tijeras, jeringas o agujas y facturarlas en la maleta. A mí alguna vez se me han olvidado dentro, pero al pasar por el control, he abierto el botiquín para que pudieran inspeccionar bien su contenido y nunca me quitaron nada, pero claro está que no vale la pena arriesgar.

Los medicamentos con receta, deben ir acompañados de un informe firmado por el médico para evitar sorpresas (bueno, a mi hasta el momento, nunca me pidieron uno, pero es lo que se debe hacer).

Otros productos que yo no llevo, pero conviene recordar para quien los necesite, serian por ejemplo polvos antifúngicos, líquido de lentillas, etc.

Demasiado? Puede ser... pero por experienzas vividas en sitios remotos, donde ni siquiera te entienden aunque hables en inglés o enseñes frases escritas de su propio idioma... yo no me la juego.

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